Cuando la telerehabilitación abre una esperanza, la historia de Félix

La Pandemia de COVID nos motivó a reinventarnos como Fundación e implementar la Telerehabilitación para seguir entregando terapias que son imprescindibles para la inclusión de los niños con cáncer en la sociedad. Hoy les presentamos la historia de Felix Guerrero, un niño para quien la rehabilitación a distancia, abrió un nuevo camino hacia su desarrollo, la autonomía y la plena inserción social. Conoce aquí su historia.

Félix Guerrero tiene 10 años y vive en Puente Alto junto a sus hermanos Gaspar y Josefa y su madre Nataly, allegados en la casa del abuelo materno. Cuando tenía apenas un año de vida, Félix fue diagnosticado con un tumor al sistema nervioso central de alto grado en el Hospital Sótero del Río.
Su situación era tan grave que los médicos pensaron que a Félix no le quedaban más de 24 horas de vida. Pese a todos los pronósticos adversos, y sin explicación científica, Félix sobrevivió, lo cual fue calificado por todos los que conocieron su diagnóstico como un milagro. Pero Félix quedó con algunas secuelas, las que están siendo tratadas en Fundación Nuestros Hijos a través de telerehabilitación.

Félix lleva varios años como paciente de nuestro Centro de Rehabilitación Oncológico, sin embargo, le costaba mucho asistir a sus terapias, debido a que la mayoría de la veces se descompensaba usando el transporte público en el largo trayecto desde su casa en Puente hasta el CROFNH en la comuna de Pedro Aguirre Cerda. Nataly, su madre, no podía pagar un taxi cada vez que tenía terapia, y así, la posibilidad de recibir telerehabilitación en su casa abrió un camino de esperanza para Félix y su mamá, cuando ellos menos se lo esperaban.

Cada día un paso más de progreso

Gracias a las terapias integrales a distancia, Félix ha ido superando todos los obstáculos, habla, corre, salta, ríe y juega feliz. Además, ha conseguido mayor autonomía, puede escribir su nombre, hacer su cama, preparar un postre de plátano, y ha mejorado la retención de información. Su madre está sorprendida y contenta con sus avances. Ella también se ha transformado en una coterapeuta gracias a la telerehabilitación. Siente que pese a la pandemia, la vida -cuando más parece difícil- también da oportunidades para seguir sonriendo, aprendiendo y abrazando la esperanza de un futuro mejor.
En Fundación Nuestros Hijos nos sentimos felices cuando las familias pueden superar todos los desafíos que impone el cáncer infantil. Te invitamos a ser parte de esta alegría.

Suma tu sonrisa y dona.
www.colectafnh.cl