21 años asegurando la continuidad educativa de los niños con cáncer

Si bien el proyecto de dar continuidad de estudios a los niños, niñas y adolescentes  con cáncer hopitalizados tanto en el H. Sótero del Río y H. Exequiel González Cortés se había iniciado dos años antes, fue en 1999 cuando el Ministerio de Educación reconoció esta modalidad de estudios y se crearon las, en ese entonces, primeras “escuelas hospitalarias” del país. 


21º Aniversario de nuestros Colegios Hospitalarios, una celebración distinta por la pandemia, pero con un profundo sentido social.

Con diversas actividades pedagógicas y lúdicas, nuestra comunidad escolar está celebrando durante esta semana y de manera virtual, 21 años de vida de nuestros colegios hospitalarios, actividades que promueven la participación activa y el desarrollo creativo de los estudiantes y sus familias, desde pre kínder a cuarto año medio.

El aniversario en pandemia, ha sido todo un desafío para el cuerpo docente dirigido por Rita Gangale, acostumbrado a enfrentar los problemas inherentes a la educación hospitalaria relacionados con la asistencia de los estudiantes por causa de enfermedad. Esta coyuntura sanitaria no ha sido impedimiento para organizar una semana entretenida y que ha asumido la tarea de reinventarnos.

Talleres de Manualidades, Actividad física, Ciencia Entretenida, Radio Colegios Hospitalarios y Fiesta de Talentos, son los talleres que se han estado llevando a cabo con gran entusiasmo y participación tanto por profesores, estudiantes y sus familias.

Revisa aquí un video resumen de las actividades de aniversario

Un poco de historia

Hace 21 años el Ministerio de Educación reconoció oficialmente el programa educativo de nuestros colegios hospitalarios en el Hospital Sotero del Río y Hospital Exequiel González Cortés, y así aquellas modestas escuelas (en un inicio solo contaban con educación básica) comenzaban a recibir una subvención del Estado y a recorrer un camino de progreso educativo sostenido.

Pero la historia de nuestros colegios comienza dos antes, en 1997, en el Sótero del Río. Nuestra presidenta, la doctora Marcela Zubieta, preocupada porque nuestros niños, niñas y adolescentes con cáncer pudieran ejercer el derecho a la educación como todos los niños chilenos, contactó a Elizabeth Valenzuela, quien, como voluntaria de la Corporación Amor y Esperanza, preparaba a niños hospitalizados en el Sótero para rendir exámenes libres. En aquella época no existían en Chile aún las escuelas hospitalarias. Nuestra Fundación consiguió que ambos hospitales (HSDR y HEGC) se comprometieran con nuestro proyecto educativo y nos facilitaran una sala para realizar clases a pacientes pediátricos con patologías crónicas (Sótero) y oncológicas (Exequiel). Y así con Elizabeth como primera profesora y directora, y el apoyo de varias voluntarias comenzaron a funcionar nuestras escuelas hospitalarias, las primeras del país.

Saludo de la presidenta de Fundación Nuestros Hijos, Dra. Marcela Zubieta