La distancia no es razón para estar lejos, la Historia de Roberto de La Serena

Cuando a los padres de Roberto les dijeron que su hijo tenía cáncer y que debían viajar urgente de La Serena a Santiago para acompañarlo en su tratamiento, el horizonte se nubló por completo; su hijo era pequeño y con TEA lo que hacía más difícil enfrentar con éxito la enfermedad, pero encontraron el apoyo de todo el equipo de salud del hospital PINDA Roberto del Río y de Fundación Nuestros Hijos. Ésta es la historia de Roberto.

Roberto Díaz Gaete tiene 4 años y vive en La Serena. El 15 de enero del año 2020, cuando tenía 2 años y medio, fue diagnosticado con leucemía linfoblástica aguda, debido a lo cual Roberto tuvo que ser trasladado de urgencia en avión ambulancia a Santiago. Sus padres Yasna y Roberto tuvieron que dejar con la abuela en La Serena a sus otros dos hijos, Antonella de 8 y Benjamín de 15. Comenzó entonces un largo tratamiento contra el cáncer en el Hospital Roberto del Río.

Uno de las principales problemas que tenían los padres, y también el equipo de salud mientras estuvo hospitalizado, era la imposibilidad de tener una comunicación con Roberto, ya que él, además tiene Trastorno del Espectro Autista, TEA, por lo que era difícil para ellos conocer cómo se estaba sintiendo su hijo, o el nivel de dolor que podía estar experimentando. Así, en medio del tratamiento por indicación de la oncóloga tratante, Roberto comenzó a recibir rehabilitación integral en Fundación Nuestros Hijos para trabajar sobre las posibles secuelas de su cáncer.

La distancia no es razón para estar lejos

Pese a la pandemia, que mantuvo cerrados los hospitales para evitar contagios de COVID, Roberto recibió primero telerehabilitación, y cuando ya pudo salir del hospital, atención presencial en nuestro centro, y cuando pudo volver a La Serena, siguió recibiendo atención en forma remota gracias a nuestro programa de Telerehabilitación.

Las sesiones de kinesiología, terapia ocupacional, y fonoaudiología contribuyeron positivamente en su proceso de recuperación, especialmente, esta última terapia que ha entregado a los padres de Roberto valiosas herramientas para poder comunicarse con su hijo, mejorando el dominio del lenguaje, y de esa manera, poder apoyarlo en este proceso de superar el cáncer y sus secuelas. Además de las terapias, Roberto y sus padres también recibieron apoyo de traslado seguro, medicamentos, complemento nutricional y ayudas técnicas.

Un año después del diagnóstico, Roberto pasó a la etapa de mantención y regresó a su natal La Serena junto a su familia. Todo iba bien, la alegría del hogar había vuelto y el sol iluminaba con nuevos brios la vida de Roberto. No obstante, hace un mes, en un control de rutina, el equipo médico detectó una recaída de la leucemia y Roberto tuvo que ser internado nuevamente en el Hospital Roberto del Río, quedando además a la espera de ser trasplantado de médula ósea sanguínea, para lo cual, se están buscando donantes compatibles y realizándose análisis de muestras en Alemania gracias al apoyo de DKMS.

Pese a su recaída, Roberto sigue sonriendo, jugando y aprendiendo a hablar, cantar y bailar. Hace una semana celebró su cumpleaños número 4 en la sala de hospitalización, lejos de casa y de sus hermanos, pero rodeado del cariño del equipo de salud y de su madre Yasna.

Revisa aquí el testimonio de Yasna Gaete, madre de Roberto Díaz.