La historia de Anahí

El cáncer infantil no conoce fronteras, ni condición social. Ésta es la historia de Anahí Gamarra, una niña chilena de 10 años de Puente Alto, que estando de vacaciones en Perú con su padre en el 2019, tuvo que ser operada de urgencia a raíz de un meduloblastoma, un tipo de tumor cerebral que puso en grave riesgo su vida. Tras esperar la apertura de fronteras que había sido cerradas en ese país por la pandemia, pudo volver a Chile donde comenzó su proceso de rehabilitación para superar las secuelas del cáncer.

La cirugía realizada a Anahí en un hospital público de Lima resultó exitosa. Luego de eso, recibió tratamiento de quimioterapia y radioterapia, sin embargo, como en Perú no hay un centro de rehabilitación oncológico, ella necesitaba con urgencia regresar a Chile, pero vino la pandemia y el cierre de fronteras, y se tuvo que quedar allá. Durante ese tiempo, también se quedó sin continuación de estudios, debido a que tampoco había un colegio intrahospitalario en el centro de salud donde ella estuvo en tratamiento.

 

La oportunidad de la Telerehabilitación

Pasaron largos meses hasta que Anahí y su padre, Fernando, pudieron regresar al país.  Aquí fue recibida por Fundación Nuestros Hijos, y pronto comenzó a asistir en forma virtual a nuestro colegio hospitalario en el Sótero del Río, y a nuestro Centro de Rehabilitación, en modo presencial y también mediante telerehabilitación. Poco a poco, Anahí avanza, pero éste ha sido un retorno complejo para ella y su padre, debido a que durante todo este tiempo Fernando no ha podido trabajar, ya que debe cuidarla a ella las 24 horas del día, pues Anahí necesita apoyo constante para ir al baño, trasladarse a sus controles médicos, recibir alimentación y conectarse a sus terapias o a sus clases online, entre otras necesidades.

Actualmente, viven de allegados en casa de una tía en Puente Alto, pero esta persona no puede ayudar a Fernando con el cuidado de su hija ya que trabaja fuera de casa.

Contexto social

Pese a todas las dificultades, Anahí sonríe a la vida, su sonrisa es encantadora, siempre está de buen humor y esperando con ansías las terapias de telerehabilitación, o a los tíos choferes de nuestro programa de Traslado Seguro para que la lleven al Centro de Rehabilitación cuando le tocan sesiones kinesiológicas y de terapia ocupacional con las cuales se divierte mucho.

Te invitamos a conocer su historia en este video testimonial de Anahí y su padre.