Los desafíos de Paula en la sobrevida de cáncer infantil

Durante febrero conmemoramos el Día Internacional del Cáncer Infantil y el desafío a nivel mundial es mejorar la sobrevida. Entrevistamos a cuatro jóvenes chilenos sobrevivientes de cáncer infantil para conocer cómo viven y cuáles son sus principales inquietudes post enfermedad. Hoy les presentamos a Paula Vivar.

Paula tiene 26 años, es técnico agrícola y vive en Talagante, Región Metropolitana, junto a su pareja, Wilson, y a su hijo, Aaron, de casi un año de edad.

En el 2007, cuando Paula tenía 11 años de edad fue diagnosticada con un carcinoma embrionario, por lo cual, le fue extirpado una trompa de falopio y el ovario izquierdo. Además, Paula recibió cinco ciclos de quimioterapia en el Hospital Exequiel González Cortés.

Asistió durante un año a nuestro colegio hospitalario en el mismo Exequiel, donde conoció a grandes amigos y personas que hasta el día de hoy recuerda con gran cariño. Participó junto a sus compañeros en un proyecto de robótica que se hacía en el mismo colegio e integró el equipo Campeones FNH, gracias al cual tuvo la oportunidad de viajar a Atlanta, Estados Unidos, y participar del Torneo Mundial de Robótica utilizando piezas de Lego. «Fue maravilloso, y aunque no ganamos el trofeo, volví con una tremenda experiencia y la alegría de haber compartido con niños de muchos países y haber conocido lugares muy entretenidos», recuerda Paula.

En el 2017, Paula recibió el alta médica definitiva de su cáncer, tras no detectarse reincidencia de éste, contabilizados diez años desde que le fue diagnosticada la enfermedad. Fue un alivio grande para ella, el temor a que el cáncer regresara se disipó de repente, como la neblina que cubre los campos de frutas al amanecer en Talagante, pero con la edad, en el camino asomaban ahora nuevas interrogantes.

¿Se puede tener hijos tras un cáncer en la infancia?  

Paula quería ser madre, ¿podría llegar a serlo? Tras consultar a distintos especialistas, los ginecólogos no le dieron muchas esperanzas y esto la desanimó y entristeció. Wilson fue su único apoyo. «Me decían que había muy pocas probabilidades, así que iniciamos un tratamiento de fertilidad, nos tomaron muchos exámenes, a mi pareja también, pero no resultaba nada, y cuando ya habíamos asumido que no seríamos papás, que tendríamos que adoptar, apareció Aaroncito». La felicidad y la luz del sol inundaban el corazón de Paula como nunca antes, la vida vale la pena vivirla, así, cuan intensa es. 

Aaron nació sin problemas y Paula dejó de trabajar para cuidar de él todo el tiempo que fuera necesario. «Tengo rabia, porque sufrimos mucho por todo lo que nos dijeron, y ahora viene otro bebé en camino», añade Paula emocionada al contar que está embarazada de su segundo hijo cuyo sexo aún no saben.

Sobrevida

La vida post cáncer infantil de los sobrevivientes está llena de desafíos que no cesan con la enfermedad. Cada caso, cada historia, es diferente, pues son muchos los tipos de cáncer que se diagnostican en Chile; los tratamientos dependen de su tipología y las secuelas pueden ser pasajeras o permanentes, aunque todas estas historias tienen un elemento común: la existencia de una red de apoyo  (público-privado) la cual es fundamental para la recuperación, rehabilitación y la inclusión en la sociedad. Paula logró cumplir su sueño de ser mamá, prefiere olvidar los sufrimientos que tuvo en el camino, pero su experiencia nos deja una enseñanza a todos: que la sobrevida del cáncer infantil implica nuevos y diferentes desafíos tanto para los sobrevivientes como para nosotros como sociedad, y que es necesario conocerlos y abordarlos.

Gracias Paula por abrir para nosotros este espacio de intimidad e invitarnos a reflexionar en torno al cáncer infantil y la sobrevida.

En el siguiente enlace pueden revisar la entrevista en profundidad a Paula Vivar.