FNH fue invitada a conocer novedoso proyecto agroecológico

Fundación participó de cosecha y recibió casi una tonelada de alimentos vegetales orgánicos

Hace 7 años este agricultor maipucino de Rinconada, Aníbal Donoso, decidió dar un vuelco a su vida en el campo. Se inspiró en la cosmovisión mapuche e investigó sobre cómo dar un aprovechamiento más ecológico a su parcela para transformar su práctica agrícola en una actividad consciente, sustentable, orgánica, sana, nutritiva y sin uso de ningún tipo de plaguicidas o mutaciones genéticas.

En el camino conoció a Darío y Carla de Fundación Retroalimenta quienes se dedican a la educación alimentaria y juntos establecieron una alianza para poder ayudar a fundaciones a través de la donación de alimentos vegetales sanos y nutritivos.

Fue así como conocimos a estos gestores agroecológicos gracias a una invitación de Fundación Retroalimenta para visitar la agrícola de don Aníbal Donoso y cosechar de primera mano productos frescos y sabrosos.

La cosecha fue bastante fructífera ya que se recolectaron:

24 cajas de cebollas (432 kg. en total)
53 cajas de pepinos (795 kg.)
30 cajas de melones (840 kg.)
21 cajas tomates (378 kg.)
7 cajas de tomate pomarola (119 kg.)
8 cajas de berenjena (240kg.)
11 cajas de ají y pimentón (210 kg.)

La cosecha realizada con el apoyo de voluntarios de Fundación Retroalimenta obtuvo un total de 3 toneladas 14 kilogramos de vegetales, los cuales fueron entregados en partes iguales a cuatro fundaciones, una de ellas fue Fundación Nuestros Hijos. Las otras fundaciones fueron Fundación parea la Ayuda y Rehabilitación de Discapacitados, Fundación PAR y el Instituto del Verbo Divino.

Invitación a niños en rehabilitación a conectarse con la naturaleza

Respecto de esta iniciativa, Claudia Pinto, encargada del área social de nuestra fundación, destacó la experiencia de conocer el proyecto agroecológico de don Aníbal y la invitación de Fundación Retroalimenta.

“Fue una experiencia educativa muy enriquecedora, la cual agradecemos muchísimo, porque como fundación no habíamos tenido la posibilidad de participar en una actividad como ésta y nos encantó, porque no se trata solamente de ir a buscar los alimentos sino de participar de una especie de tour ecológico, donde don Aníbal va explicando paso a paso todo el proceso de producción de los vegetales. Y nos hizo también una invitación a visitar la agrícola con los niños que están en rehabilitación por cáncer, para que puedan participar de una cosecha y vivir una experiencia terapéutica de contemplación y conexión con la naturaleza”, señaló Claudia.

Por su parte, don Aníbal quien vive junto a su mujer y sus 4 hijas en el mismo campo, subrayó la importancia de encontrar métodos más colaborativos para dar respuesta a las necesidades de la población y las organizaciones de la sociedad civil. “Queremos sensibilizar a las empresas y a los productores, a través de la responsabilidad social, ya que es posible hacer un mejor aprovechamiento y distribución de los recursos alimentarios, especialmente, para reducir la pérdida de alimentos que no son aceptados por el mercado, y ofrecerle a la población, alimentos orgánicos, sanos, nutritivos y libres de contaminación, porque así también ayudaríamos a reducir los riesgos de enfermedades asociadas a la exposición a pesticidas, como el cáncer, que en las zonas rurales tiene más incidencia que en la ciudad”, puntualizó este agricultor ecológico de 57 años.