«Yo doné mis células madre»

El cáncer puede afectar a cualquier familia, de diversas maneras, dondequiera en el mundo. En Chile, según datos del PINDA (Programa Infantil Nacional de Drogas Antineoplásicas), unos 500 casos nuevos de cáncer infantil (0 a 15 años) se registran cada año, el 38% de éstos corresponde a las leucemias, las cuales son un tipo de cáncer que afecta a la sangre. De éstas, casi un tercio, pertenecen al grupo de enfermedades hematopoyéticas, para las cuales la única solución es el trasplante de médula ósea, tratamiento que requiere contar con un donante de células madre sanguíneas que sea compatible con el paciente.

DKMS, un socio importantísimo.

En Chile, desde 2018 existe una fundación internacional dedicada a captar donantes vivos de células madre, su nombre es DKMS y en sus registros existen donantes y receptores de seis países (Alemania, Estados Unidos, Inglaterra, Polonia, India y Chile).

Esta institución realiza anualmente campañas de captación de potenciales donantes. En una de esas campañas, DKMS llegó a Fundación Nuestros Hijos y tomó muestras entre sus colaboradores. Así comienza esta historia, que tiene a un fonoaudiólogo del Centro de Rehabilitación Oncológico como su protagonista. Él es Francisco Sierra.

“Habían venido meses atrás de DKMS a tomar muestras, y yo di la mía (tomaron células de la musosa bucal con un cotonito) y quedé registrado como posible donante. Me dijeron que podían llamarme en cualquier momento o quizás nunca, porque todo depende si hay un paciente compatible con mis células madre”, explica Francisco.

Las posibilidad de encontrar un donante compatible fuera de la familia, es de uno en veinte mil. Pero para sorpresa de Francisco, a los pocos meses después registrarse, recibió un llamado telefónico de DKMS confirmándole que había un paciente compatible con él, que requería sus células madre.

“Me puse ansioso al principio, pero nunca dude en hacerlo, porque como trabajo con niños que tienen cáncer, el tema me llegó de cerca y sé que al donar, no solo estoy ayudando a salvar la vida de un niño, sino también estoy ayudando a toda una familia”, cuenta este terapeuta de FNH.

Francisco se sometió a exámenes médicos para descartar cualquier inconveniente de salud, todos costeados por DKMS. Los exámenes salieron buenos y llegó el día en que debía hospitalizarse.

En el 80% de los casos, la donación se realiza a través del proceso de donación periférica, que tiene una duración aproximada de 5 horas. En el otro 20% de los casos, las células madre se extraen del hueso pélvico en un procedimiento bajo anestesia general. Tal fue el caso de Francisco, a quién se le extrajo células madre de debajo de la cadera.

“Estaba tranquilo porque me explicaron bien como iba a ser el procedimiento, y la verdad es que no me dolió, solo sentí algunas molestias en una de mis piernas, pero desaparecieron con el paso de los días, y como a uno le dan licencia médica por someterse a este procedimiento, no tuve problemas para recuperarme en casa”, añade Francisco Sierra.

Las células madre sanguíneas de Francisco sirvieron para salvar la vida de un niño con cáncer de un país latinoamericano. Sí bien este colaborador de FNH no conoce al paciente, porque es un proceso donde por ley se debe respetar la identidad de los participantes, está consciente que la donación voluntaria y altruista es el camino para ayudar a tantos niños y adultos, cuya única esperanza de vida es un trasplante de médula ósea.

Tú puedes registrarte presencialmente en alguna de las campañas de DKMS o completando el formulario web en www.dkms.cl tras lo cual recibirás en tu domicilio un kit de registro.

En el siguiente video puedes conocer más sobre este experiencia.