De la quimioterapia a clases con María Estella

Los Colegios Hospitalarios de Fundación Nuestros Hijos son espacios protegidos para los estudiantes que están en tratamiento por cáncer donde ellos y ellas pueden cumplir su derecho a educarse en contexto de enfermedad. Antes de sus existencia, los niños, niñas y adolescentes (NNA) con cáncer mientras estaban en tratamiento activo perdían su escolaridad , y el 80% de ellos, no volvía nunca más a su colegio de origen, especialmente cuando provenían de regiones.

María Estella y su profesora Josefina Saldívar

Eso podría haber ocurrido con María Estella, una estudiante de 13 años que está en tratamiento oncológico «por un rabdomiosarcoma embrionario diagnosticado en septiembre del año pasado» nos cuenta su madre, María, pero afortunadamente para ella y los cerca de 500 NNA que se diagnostican año a año, los colegios hospitalarios se han consolidado como un modelo educativo único y exitoso de alto impacto social en Chile, caracterizado por la existencia de aulas al interior de hospitales a cargo de profesores multigrado, es decir, docentes que enseñan en una misma sala a estudiantes de distintos niveles.

María Estella  y su madre provienen de Requinoa, comuna rural de la Región de O’Higgins, y viven entre el Hospital Exequiel Gonzalez Cortés -donde María estela recibe tratamiento de quimioterapia-  y nuestra Casa de Acogida, donde pasan los días cuando María Estela no tiene hospitalizaciones. Al igual como le sucede a tantos otros adolescentes, los largos meses de tratamiento y encierro, tenían a María Estella un poco aburrida, pese a pasar varias horas al día confeccionando hermosas pulseras que aprendió a realizar en el taller de manualidades de la Tía Verito, una de nuestras voluntarias en Casa de Acogida y el Hospital.

Tras seis meses de tratamiento, María Estella recibió la gran noticia que podía inscribirse en el Colegio Hospiltalario de la Fundación, continuar sus estudios y hacer nuevos amigos. Sin pensarlo dos veces, María Estella aceptó feliz, y entre quimioterapia y quimioterapia, ya ha asistido varios días al colegio, y cuando no puede ir, sea porque está hospitalizada o no se siente bien, su profesora, Josefina Saldívar, la va a visitar para hacerle clases en su sala de hospitalización, y ayudarle a resolver las guías de ejercicios.

La “Jose” -como la conocen todos- es una profesora multigrado que enseña a los estudiantes desde primero a cuarto año medio, que comparten la misma aula, y también, un objetivo común: superar el cáncer. El desafío es que sus estudiantes sigan aprendiendo a pesar de las dificultades, porque una de las grandes condicionantes es la asistencia irregular de los alumnos, ya que el tratamiento médico es prioridad,  a veces los estudiantes no pueden asistir, o llegan a mitad de la clase. Pero las profesoras del Colegio Hospitalario siempre los reciben con el mayor entusiasmo en sus salas, o los visitan más tarde en sus habitaciones para llevarle sus tareas. «¡Aquí todos estudian!» es el lema.

«Me encanta ver cómo disfrutan aprender y cómo se acompañan en sus procesos, en los momentos de alegría y en los de tristeza, que obviamente se dan acá”, dice Josefina, la profesora de María Estella, a quien desde el primer día le encantó estar ahí, conocer a sus compañeros y a su profesora, sobre todo su alegría y su paciencia para enseñar. Y a ella también la cautivó la motivación y las ganas de seguir aprendiendo de María Estella. La energía de ambas las nutre para seguir enseñando y aprendiendo.

La educación de los niños con cáncer es primordial para su bienestar y su inclusión, pero también, para que hagan nuevas amistades y mantengan un vínculo con la vida que tenían antes del diagnóstico. En Fundación Nuestros Hijos llevamos más de 30 años apoyando a los niños, niñas y adolescentes con cáncer de Chile, para que puedan ver su futuro con más optimismo y esperanza, por eso, la dedicación y el esfuerzo de cada uno de nuestros colaboradores, como el de Josefina y todas las profesoras de nuestros Colegios Hospitalarios, es fundamental para cumplir con esta maravillosa tarea.

Te invitamos a conocer esta linda historia audiovisual en el siguiente enlace.

 

 

 

Este lunes 4 de marzo inician sus clases los colegios hospitalarios FNH

Colegios Hospitalarios FNH Sótero del Río y Exequiel González Cortés se preparan para vivir el primer día de clases 2024

 

María Carolina, de 4 años de edad, quien proviene de San Fernando pero ahora está en nuestra Casa de Acogida, ya tiene su flamante delantal para asistir a su primer día de clases. Al igual que ella, alrededor de un centenar de niños con cáncer se prepara para iniciar su proceso escolar mientras siguen asistiendo a sus tratamientos oncológicos y controles médicos.

Algunos estudiantes -como María Carolina- retornan a sus lugares de origen, mientras que otros que aún están en tratamiento de quimioterapia o radioterapia, deben continuar sus estudios en los colegios hospitalarios de Fundación Nuestros Hijos, ya sea en el Hospital Sótero del Río, o bien, en el Hospital Exequiel González Cortés, como Amanda, de 6 años, que está en nuestra Casa de Acogida y proviene de Chanqueahue, comuna de Rengo.

  

El destino de los estudiantes oncológicos

Los caminos de los estudiantes oncológicos se entrecruzan en todas direcciones. Los que egresaron a fines del año pasado de los colegios hospitalarios FNH se reinsertan en sus antiguos colegios o se preparan para ingresar a la educación superior, mientras que llegan nuevos estudiantes a nuestros colegios hospitalarios, a vivir un proceso de aprendizaje y de sociabilización junto a otros niños, que al igual que ellos deben enfrentar el tratamiento de una enfermedad como el cáncer, que representa un gran desafío para ellos y sus familias. Por eso, en Fundación Nuestros Hijos, nuestro equipo docente y psicosocial, ya está preparado para acompañarles con cariño, profesionalismo, cuidados y herramientas que les ayudarán a vivir esta etapa de sus vidas con esperanza y optimismo. El objetivo es claro: evitar la deserción escolar y brindar las herramientas de inclusión social que los niños, niñas y adolescentes con cáncer requieren para tener las mismas oportunidades de desarrollo que los demás estudiantes.

Sueños a color

Colegios hospitalarios de Fundación Nuestros Hijos y escuelas intrahospitalarias del país vivieron la XIII versión del Encuentro con el Arte, organizado por FNH, y que año a año reúne a estudiantes con artistas nacionales invitados donde se aborda temáticas como los sueños, la identidad y la felicidad de los estudiantes en situación de enfermedad.

El martes 22 de noviembre, el Colegio Hospitalario del Hospital Sótero del Río abrió sus puertas para celebrar el Encuentro con el Arte 2022, este año en su XIII versión, queriendo reunir a través de las Artes Plásticas y la creatividad, a estudiantes de los recintos educacionales intrahospitalarios de Fundación Nuestros Hijos, como también a otros alumnos hospitalarios de seis establecimientos externos, estos en modalidad telemática.

En esta ocasión, la temática del Encuentro fue Atrapasueños, invitando a escolares de todas las edades, a crear una obra plástica en la que cada participante tuvo que plasmar sus sueños, tanto personales, como también para Chile y el mundo.

En el evento, estuvieron presentes diversos artistas nacionales, como Andrés Vío, Marcia Bravo y María José Concha, y también autoridades de la Fundación, como el director José Molina, la gerenta general Josefina Berliner, y Rita Gangale, directora de ambos colegios hospitalarios de FNH.

La instalación artística, organizada por la profesora de Artes y Arteterapia de los colegios de Fundación Nuestros Hijos, Elisa Prado, buscaba construir una obra central que representara aquellos temas, conceptos y valores que les generan tranquilidad y alegría a los alumnos.

“Este año nos inspiramos en los atrapasueños, cada estudiante hizo su atrapasueños en el cual representó su sueño para su vida, por una parte, luego representó su sueño para su país, y en un tercer ejercicio artístico representó su sueño para el mundo. Finalmente, concretaron su trabajo con una obra de arte que hicieron junto a los artistas invitados”, relató la docente.

 

Una Fiesta de alegría y atrapasueños

“Este encuentro es como una fiesta, hay alegría. Es un ejercicio comunitario que nos permite trabajar a todos en torno a la idea plástica de los sueños de cada uno. Se les da forma a los sueños”, dijo el artista visual Andrés Vío, quien ha sido parte importante de los encuentros con el arte de la Fundación desde sus inicios.

Sueños para mi vida, para mi país, y para el mundo…

Finalmente, siguiendo la línea del Encuentro, el director de Fundación Nuestros Hijos, José Molina, expresó que su deseo para los niños, niñas y adolescentes con cáncer es que tengan las mejores condiciones para transitar esta enfermedad, y posteriormente, una sobrevida completamente normal. Además, deseó que los colegios hospitalarios perduren en el tiempo, ya que estos permiten que los niños oncológicos puedan reinsertarse en la sociedad tras superar el cáncer.

 

A continuación puedes revisar testimonios de los estudiantes sobre esta nueva versión de Encuentro con el Arte

El retorno de Alonso

«Estoy muy nervioso, pero estoy más feliz por volver a mi colegio» dijo Alonso minutos antes de entrar a su colegio El Sembrador tras un año afuera de éste por un cáncer a la sangre, una leucemia linfoblástica. Gracias al Programa de Reinserción Escolar de Fundación Nuestros Hijos, Alonso pudo prepararse psicológicamente para vencer sus temores y regresar a su antiguo colegio, el cual le reservó la matrícula.

Antes de la existencia de los colegios hospitalarios, y del Programa de Reinserción Escolar, el 80% de los niños, niñas y adolescentes con cáncer, no retornaba a sus colegios de origen, y desertaba para siempre de la educación escolar. Esta realidad fue cambiando a partir de la creación de los Colegios Hospitalarios en el Sotero del Río y en el Exequiel González Cortés que permitió que los pacientes oncológicos pediátricos ejercer su derecho a la escolaridad mientras están enfrentando un proceso de enfermedad.

Pero había que hacer más para reducir este brecha de acceso a la educación entre los niños con cáncer y los no oncológicos. Así se creó este exitoso programa de Reinserción Escolar con el apoyo de Fundación MAPFRE para preparar tanto a los estudiantes y sus familias a través de talleres con psicólogos y educadores diferenciales, como también a los propios profesores y alumnos de los colegios a los cuales retornan los niños tras superar el cáncer.

Tal es el caso de Alonso Carmona, a quien conocimmos en el 2021 en nuestro Colegio Hospitalario Sótero del Río, un estudiante encantador, muy alegre, y participativo en clases, quien en ese momento tenía 9 años, y que ahora retornó, con 10 años, a su antiguo colegio El Sembrador de la comuna de Puente Alto, donde se reencontró con sus amigos y compañeros.

Alonso todavía está bajo tratamiento oncológico, y además, con terapias de rehabilitación con neuropsicólogo y fonoaudiólogo, pero al pasar a la etapa de mantención de la enfermedad, recibió la autorización de su médico tratante para volver al colegio con el acompañamiento de Fundación Nuestros Hijos en este proceso.

Conoce la historia de Alonso aquí: https://youtu.be/imBte3SCq1w

Para seguir apoyando la esperanza de cientos de niños, niñas y adolescentes con cáncer súmate a Fundación Nuestros Hijos.

#Todossumamos