Casa de Acogida: ¡Nuestra Historia y Futuro!

Por más de 20 años nuestra casa de acogida ha sido un verdadero refugio de esperanza para las familias que han tenido que enfrentar esta enfermedad en uno de sus hijos.

Este 15 de febrero, Día Internacional del Cáncer Infantil, realizamos una ceremonia de despedida de esté verdadero hito en la historia de cientos de familias de regiones distantes, que han podido enfrentar el cáncer de uno de sus hijos, en un ambiente mucho más acogedor y con todo el apoyo requerido.

Hasta el día de hoy, una de las claves para reducir el abandono de los tratamientos, se basa en poder dar acogimiento a las familias que vienen desde regiones a Santiago, viajan largas distancias y no tienen la capacidad económica para arrendar un lugar con un estándar de calidad adecuado para estar con un niño inmunocomprometido.

En 1998, Fundación Nuestros Hijos arrendó la casa con compromiso de compra, sin tener todo el dinero necesario para poder cumplir este compromiso. A una semana de que se venciera el plazo nos visitó Carolina del Río, quien vio la necesidad de los niños y el compromiso profesional de nuestra fundación y realizó la donación de todo el dinero que faltaba para poder concretar la compra.

En un principio esta casa podía dar acogimiento a 5 niños y sus madres. Esto era una mejora, pero insuficiente para la gran demanda de habitaciones.

Durante el año 2001, se amplió y remodeló la casa pudiendo recibir ahora a 9 niños y sus madres. Pese a esta ampliación la casa de acogida debía rechazar un promedio de 9 niños adicionales al mes.

En el año, 2007 y gracias al importante aporte de distintas empresas, pero donde destacó la Fundación Ronald McDonald, quienes ya eran nuestros socios en la remodelación de la Unidad de Oncología del Hospital Exequiel González Cortés, pudimos dar un tremendo paso tanto en lo cuantitativo como en lo cualitativo. 19 niños y sus madres tendrían acogimiento en habitaciones dobles, con baño privado, pero por sobre todo tendrían la oportunidad de enfrentar la enfermedad en un lugar de alto estándar, adecuado especialmente para cubrir todas las necesidades de un niño oncológico.

Lo que viene…

 

Hoy se nos presenta un nuevo gran desafío. Necesitamos concretar el nuevo Centro de Fundación Nuestros Hijos en el barrio El Llano Subercaseaux, donde actualmente se encuentra nuestra casa de acogida, dos casas familiares y dos casas de apoyo.

Este nuevo proyecto nos permitirá dar acogimiento a más niños en tratamiento en el Hospital Exequiel González Cortés, que en el año 2020 será el nuevo centro de radioterapia del cáncer infantil y por tanto debemos dar respuesta a más niños y sus familias.

Estructuralmente, el nuevo Centro Fundación Nuestros Hijos se compone de dos edificios de 7 pisos operativos y unidos entre sí.

El primer edificio albergará la entrega de apoyos sicosociales en el primer piso, mientras que la Rehabilitación Oncológica ocupará gran parte de las 3 primeras plantas iniciando desde el primer subterráneo, el que tendrá luz natural gracias al diseño de la oficina de arquitectos que lidera Juan Sabagh, premio nacional de arquitectura y gran amigo de nuestra fundación.

En el tercer piso se encontrarán las oficinas administrativas de nuestra fundación.

El cuarto y quinto piso del edificio estarán las dependencias de acogimiento de nuestra fundación. Grandes espacios comunes y libres en el que ampliaremos nuestra capacidad de 19 habitaciones a un total de 28 niños y sus madres.

El Centro Fundación Nuestros Hijos contempla además un segundo edificio que proyecta poder recibir a 35 niños más que lo requieran por distintos ámbitos como pueden ser otorgar la rehabilitación a niños provenientes de otras regiones o países, acogimiento por tratamiento radiológico en el Hospital Exequiel González Cortes o incluso para los niños de regiones de la salud privada que no tienen posibilidad acogerse en Santiago con su previsión.

Es importante agregar que este proyecto, al reunir en una sola dependencia, todas las áreas de apoyo de nuestra fundación, menos los colegios intrahospitalarios, disminuirá los trayectos que niños y sus familias deben realizar actualmente, disminuyendo los riesgos que esto significa para un niño inmunocomprometido.

Este proyecto también quiere seguir siendo un buen vecino y es por eso que el diseño contempla espacios libres y públicos para la comunidad, además de un auditorio con capacidad para 100 personas para poder abrir las puertas a todos quienes quieran ser parte de este desafío que es el cáncer infantil.

Ya estamos trabajando para que todos los interesados en colaborar con la construcción de este nuevo desafío puedan hacerlo y seguir entregando a los niños y sus familias las mejores herramientas para enfrentar la enfermedad y luego, hacer el proceso de inclusión a la vida diaria.